martes, 15 de marzo de 2011

Hoi An - Made in Vietnam



Habíamos previsto ir de Dalat a Quy Nhon en autobús, pero hubo un problema y no nos entendimos bien con la chica que había reservado nuestros billetes (cualquiera hubiera dicho “Lost in Translation”!), así que tuvimos que quedarnos un par de días más en Dalat y olvidar el plan de Quy Nhon. Desde ahí fuimos más hacia el norte, en el centro de Vietnam, a la pequeña ciudad costera de Hoi An. Es un lugar curioso, ya que en Hoi An hay más de 400 sastres, lo que significa más sitios donde hacen ropa a medida que restaurantes, bares u otro tipo de comercio diferente al del textil juntos.

Ir a hacerte ropa a medida es ya en sí toda una experiencia. Primero estuvimos mirando en internet los sastres que mejor fama tenían y que ofrecían la mejor relación calidad-precio. Te toman las medidas y en 24 horas tienes lo que has pedido. Después de mirar algunos diseños en la web, fuimos a darnos una vuelta para ver cómo funcionaba el asunto. Todas las tiendas tienen a alguien que te dice de entrar en la suya (al final es algo agobiante), pero si tienes claro a dónde vas, te diriges directamente para no volverte loco. Nosotros elegimos Thu Thuy, que era de los más caros, pero de los mejores de Hoi An. El lugar era como una tienda de lujo, enorme, tan pijo, que hasta había una foto de la Reina Doña Sofía en el establecimiento, cuando fue a hacerse trajes allí!! Allí Charlélie se hizo una camisa de la mejor calidad, y yo me hice un abrigo con el diseño de uno que nunca me compré y con el que soñaba desde hace tiempo: el abrigo de Desigual (que lo ví hace dos años a 179 euros). Para el abrigo regateé a muerte y me lo saqué por 50 euros. Puede parecer un poco caro, pero hay que tener en cuenta que es de la misma calidad que uno comprado en alguna tienda súper cara de Europa (menos de 120€ no te cuesta), y lo mejor, con la forma exacta de mi cuerpo. Además, fui tres veces hasta que quedó bien, porque al principio habían hecho las mangas muy estrechas, luego el cuello no me gustaba, luego los botones no estaban bien. Al final quedó perfecto, y tengo un abrigazo hecho por los mismos sastres de la Reina de España, ole! La camisa de Charlie también – es la primera vez en su vida que las mangas le llegan hasta las muñecas, al pobre!!

Después fuimos a Mr. Xe, que tiene buena fama, no es caro, y además sus telas son de buena calidad. Ahí hicimos una compra grande: para Charlie, dos trajes de chaqueta con dos pantalones extra por traje, un chaleco, una camisa y un abrigo copia de uno de Hugo Boss. Para mí, un traje de chaqueta con pantalón y falda, y dos camisas. “Mister Xe” él sólo ya era una experiencia (lo vemos en la foto arriba): un personaje de pies a cabeza, que no sacaba más de 1’50 del suelo. Más gay que un palomo cojo, se llevaba unos andares graciosísimos. Nos hizo ir a su tienda 4 veces, porque no estuvo contento antes; decía “I’m not happy!!”, nos hacía quitarnos los trajes y se los llevaba corriendo por la puerta del taller. Cuando por fin estuvo contento, Mr. Xe pegó un gritillo diciendo “Yessh! It’s perfessh!!” con bastante ramalazo. Acto seguido le pegó una palmadita en la nalga al Charlie. No creo que los enanos-gays-vietnamitas estén dentro de los gustos del Mesié, pero el problema es que Mr. Xe era ante todo sastre, y lo que tienen los sastres es que te pueden tocar el cuerpo. Lo que me pude reír viendo la cara de Charlie, se quedó alucinando!! Jaja!

Al lado de nuestro hotel había una mujercilla que no tenía pinta de tener muchos clientes. Le habíamos llevado la lavandería y nos habíamos quedado muy contentos, y como cada vez que pasábamos nos decía que si queríamos mirar, pues decidimos ir a hacernos algo. Charlie se copió la camisa cara que se había hecho en Thu Thuy, y yo le pedí dos camisas también. Aunque eran de una tela de peor calidad, quedaron muy bien y nos salieron a un precio más que correcto.

El último día, hubo otra cosa que nos hizo flipar con Vietnam una vez más: la oficina de correos de Hoi An abre los domingos, y hasta las 8 de la tarde. Y no sólo eso, si tienes muchas cosas que mandar, desde tu hotel puedes llamar a un hombrecillo de correos que viene con una caja, mete cuidadosamente todas tus cosas dentro, te trae los papeles que hay que rellenar, la lista de precios y un peso. El hombre hasta me invitó a un cigarro! Cogimos la tarifa más barata, así que todas nuestras cosas tardarán 4 meses en llegar a España. Da igual, de todas formas llegarán antes que nosotros!!

Estar 5 días tomándose medidas cansa bastante. En Hoy An los precios no son ridículos, pero hacerte algo a medida es muchísimo más barato de lo que costaría en Europa. Hay que tener en cuenta que trabajan por la noche para tenerlo todo listo al día siguiente, y sólo retocar la prenda después. Por eso no hay que pasarse con el regateo, porque trabajan muy duro. A nosotros nos parece muy bien por lo que hemos pagado. Porque son cosas que nos van a durar varios años. Si venís a Vietnam, Hoi An es una visita obligada, porque es una experiencia muy divertida!!

4 comentarios:

El MALO dijo...

ERA UNA NOCHE DE LUNA Y SIN EMBARGO LLOVIA, A LUZ DE UN CANDIL APAGAO.................................................... "MUCHOS BESOS GUAPA, ESPERO QUE ESTES BIEN" Pedro J

La Luna de Asia dijo...

Peter Paddle!! Jajaja qué bien que aún te sepas la poesía!! Un día quedaremos los 3 para decirla otra vez, que tengo ganas de ver a la Inmica. Un besote a los dos!!

Vietnamitas en Madrid dijo...

Made in Vietnam, nos ha hecho mucha gracia el título.
Un saludo
Vietnamitas en Madrid

Eshunna Robert dijo...

estas muy guapa, se te nota feliz, tienes que hacer mas viajes a Asia, te sientan la mar de bien.

Besos,
Eshunna@hotmail.com