viernes, 18 de julio de 2008

Finlandia


Escribí este cuento el día que cumplía un mes, el primero de mi año en Finlandia. El resto de meses también estuve sin ver la televisión... Y no la eché de menos ni una vez.
De nuevo en España me quedo embobada mirando la tele, porque te atrapa, te obliga a guardar silencio. Sin embargo, no dura más de 5 minutos. Simplemente por eso ya es opuesto a Finlandia. Un año allí la observé hipnotizada, y no me cansé ni un segundo. Me mantuvo en silencio, pero nunca antes había dicho tantas cosas.
Viví durante un año en un piso sin tele, no la hubiera entendido, y aquí en casa otra vez, en mi "vida real", no tengo Finlandia y tampoco comprendo nada.
Hoy la echo de menos más que nunca.

1 comentario:

eli dijo...

Fuimos vecinas muy lejos de casa y resultó ser que veníamos del mismo sitio...
Reconoces esto? http://62.73.32.2/ A veces me quedo un rato observando en lo que hace meses fue mi casa!
Suerte en tu aventura bloggera, tq!